Los irlandeses declaran la guerra a los rusos, que obviamente quieren saber qué es lo que pasa antes de que la gente empiece a matarse, así que organizan una conferencia.
— Bueno, pues nosotros creemos que es una tontería que nos declaréis la guerra porque tenemos un ejercito con 300 destructores que pueden machacar Irlanda entera sin correr riesgos. Además, tenemos cerca de 9000 bombarderos y
cazas: podemos bombardearos hasta que nos cansemos.
— No nos impresionáis.
— Bueno, pero es que tenemos además los misiles intercontinentales, satélites espía, y 500 submarinos nucleares; podemos convertir Irlanda en un cementerio radiactivo sólo apretando algunos botones.
— Eso habría que verlo.
— ¡Pero esto es una locura! ¿Acaso creéis que podéis ganar una guerra contra un ejercito de un millón de hombres, y 10 millones de reservistas?
Entonces los de la delegación irlandesa se quedan como paralizados, se miran entre sí, y dice uno de ellos:
— Bueno, la verdad es que preferiríamos no empezar la guerra hasta que hayamos decidido qué es lo que vamos a hacer con tanto prisionero.